
¿Te has preguntado alguna vez por qué algunas personas parecen mantener la calma incluso en situaciones muy estresantes, mientras que otras se sienten sobrepasadas más fácilmente? La respuesta está en cómo gestiona nuestro cerebro el estrés, y gracias a la neurociencia podemos decir mucho al respecto. En este artículo, te explicaremos de manera sencilla cómo nuestro cerebro maneja estas situaciones y qué podemos hacer para entrenarlo y responder mejor ante los desafíos de la vida.
¿Cómo gestiona nuestro cerebro el estrés?

Cuando enfrentamos situaciones que percibimos como amenazantes o difíciles, nuestro cuerpo entra automáticamente en un estado de alerta, también llamado pelea o huída. Esto implica:
- Aumento de la frecuencia cardíaca
- Respiración acelerada
- Tensión muscular
- Activación de sistemas cerebrales de estrés y alarma
Estas respuestas corporales son automáticas, pero ¿sabías que podemos influir en ellas y modificar cómo gestiona nuestro cerebro el estrés?
El Poder de la Mente Sobre la Materia
Investigadores de Harvard realizaron un experimento revelador conocido como “La mente sobre la materia”. Descubrieron que personas entrenadas en técnicas de relajación y autocontrol mental tenían respuestas corporales significativamente diferentes ante situaciones estresantes, comparadas con aquellas sin entrenamiento mental.
Esto nos muestra algo clave sobre cómo gestiona nuestro cerebro el estrés: aunque inicialmente reaccionamos de manera automática, podemos aprender a influir en nuestras respuestas físicas mediante técnicas mentales.
La Conexión Mente-Cuerpo: ¿Quién Manda Aquí?

Es fascinante descubrir que la influencia entre cuerpo y mente es bidireccional:
- Nuestro cuerpo afecta a nuestra mente (por ejemplo, dieta, microbiota intestinal, ejercicio físico y entorno).
- Nuestra mente afecta nuestro cuerpo, especialmente en cómo respondemos al estrés.
Esta relación es especialmente notable en el eje cerebro-corazón. Estudios recientes indican que nuestra percepción del mundo depende en gran medida de la comunicación entre nuestro corazón y cerebro. De hecho, la calidad de esta comunicación influye en nuestra memoria, atención y cómo experimentamos las emociones.
La importancia de la Variabilidad Cardíaca

Un concepto fascinante sobre cómo gestiona nuestro cerebro el estrés es la variabilidad cardíaca. Esta no es simplemente la velocidad de nuestro pulso, sino la variación en el tiempo entre latidos. Una mayor variabilidad cardíaca está relacionada con:
- Mejor manejo del estrés
- Mayor resiliencia emocional
- Mejor rendimiento cognitivo (memoria, lenguaje y atención)
Pensar en cosas positivas—como actos generosos o altruistas—influye positivamente en esta variabilidad cardíaca. Por el contrario, los pensamientos negativos o preocupantes la disminuyen, dejándonos más vulnerables al estrés.
¿Cómo entrenar tu cuerpo y mente para gestionar mejor el estrés?

La buena noticia es que podemos entrenar nuestro cuerpo y mente para manejar mejor el estrés. Algunas técnicas comprobadas científicamente incluyen:
- Meditación y mindfulness: para regular la atención y las emociones.
- Ejercicios respiratorios: que calman el sistema nervioso.
- Mantener una buena postura corporal: que afecta directamente nuestro estado emocional y mental.
- Cultivar pensamientos positivos: aumentan la variabilidad cardíaca y fortalecen nuestra resiliencia emocional.
- Escribir en un journal: La escritura expresiva nos ayuda a descargar emociones estancadas, repetitivas y negativas que hacen que produzcamos más cortisol en nuestro cuerpo.
Conclusión: Toma el Control y Mejora Cómo Gestiona Nuestro Cerebro el Estrés
La neurociencia nos ofrece herramientas prácticas para gestionar positivamente el estrés cotidiano. No somos esclavos de nuestras reacciones automáticas; tenemos el poder de entrenar nuestra mente y cuerpo para vivir con más calma, felicidad y bienestar.
¿Te animas a empezar hoy mismo?